martes, febrero 22, 2005

Vu3La

A veces me das tanto miedo...

Me ahogo al pensar en volver a verte, en reencontrarme entre tus grietas, en ver los rostros de pesar en tus labios de irrealidad....en volver a pisar tu cuna asesina de mi visión...gritándome con el sonido de la celeridad, matándome con tu prescrito corazón social...con tu total falta de amabilidad.

Me atrapas sí, pero siempre consigo escapar soñando con pasajes de aptitudes ilusas, con melodías entalladas en curvaturas de placer....¡Dispersión! ¡Dispersión!

Odio madrugar para verte. Metro de Madrid, Vuela.

3 comentarios:

martita dijo...

Ole, ole morenito...nuestro " poeta en Madrid".Tu poema habla de una sociedad industrializada, que ahoga, que destruye lo auténticamente humano.Es un ataque a la sociedad convencional que reprime la libertad del hombre.Invitas a soñar, como escape de la realidad; intentas ahondar en las más amordazadas conciencias, liberándolas de esa angustia mecanizada que las reprime.

Anónimo dijo...

Bueno...hay gente q puede y gente q no...tu eres de los primeros...Forum

El_Pequeño dijo...

Quiero decirte Morgan:

Es la celeridad, y no precisamente la de su sonido, sino la de quien lo habita; la que convierte un legañoso viaje matutino, en un paseo por los pasillos de una exposicion de retratos gélidos, vacíos e inertes, digna de la mejor sala negra del Prado. Es precisamente la celeridad de quien lo habita, la que constituye una ciudad fría, inalterable e inamovible salvo dramáticas excepciones.

Parece mentira que una ciudad tan bien comunicada... sea tan poco "comunicativa"

Pero tambien quiero decirte una cosa: en ocasiones echo de menos esos fríos y legañosos viajes matutinos, volando por mis suños hasta regresar a tierra firme, añoro mis castillos en el aire por aquellos lúgubres pasillos...

Un saludo cautivado de lineas ilusas.