sábado, agosto 26, 2006

Cayó sobre mi

Caía preso de mis propios pensamientos, me atormentaba la idea de no poder contener mi monstruosidad interna...aquello que siempre había escondido, y que juro, nunca había escogido.

Siempre me hubiera gustado ser como los demás...ser un buen marido, un buen padre, un buen ciudadano...pero algo falló conmigo, y ni las instituciones, ni mi entorno pudieron socializarme del todo...me sentía un enfermo, una caricatura de un hombre...me sabía un marginado y sólo quería esconderme.

Reconozco que soy culpable, no puedo evitar arrepentirme y llorar disculpas cada noche...en otra época y en otro lugar no sería así, incluso estaría bien visto, pero en fin, no soy Aristóteles ni Platón...y hoy, soy culpable. Ni siquiera puedo dormir por las noches.

Lo siento, no puedo resistir ciertos impulsos...no soy libre, no soy tan tonto como para creer que por el simple hecho de satisfacer algunas necesidades tengo la potestad de elegirlas. Siento haber sido encerrado en un tipo como yo, pero tampoco puedo pedir disculpas por ello...simplemente es algo que cayó sobre mi.

Decís que soy un enfermo y nunca me tratáis como tal...no os culpo por ello, yo me doy a mi mismo verdadero terror y comprendo vuestro miedo, pero dentro del odio que tengo hacia mi mismo también cabe cierto rencor a aquellos que cierran los ojos, a aquellos ignorantes que piensan que la única solución es encerrarme sin más. Quizá me hubiera venido bien algo de ayuda, aunque quizá tampoco hubiera valido de nada...

No elegí mi timidez, como tampoco elegí mi condición sexual...

Mañana se me acaba la condena y he decidido suicidarme, no quiero causar más daño.

Solo quería pedir disculpas y despedirme sin más.

Atentamente, un pedófilo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Pedófilo!

Despues de leer tu escrito me han surgido muchas preguntas que hacerte...
La primera de todas es...¿quien te ha puesto ese nombre?¿Es tu nombre de pila?¿Qué origen tiene?Vaya...la verdad es que nunca había conocido a nadie con ese nombre...
Perdona si soy indiscreto...impertinente con tanta pregunta...pero la verdad, me gustaría saber xq has decidido suicidarte???...
Creo que antes de hacerlo deberias de venirte a mi casa y nos tomamos una cervezas, q te parece?
Ah! perdona, se me olvidaba presentarme...mi nombre es Antoñito y ultimamente me siento muy solo...
Hace poco que un gran amigo se marchó del barrio, me dijo que para siempre...y todo xq los vecinos le llamaban zoofílico!!...
...La verdad es que juntos lo pasabamos genial...pero le puedo llegar a entender...a mi no me gustaria que me llamaran Pablito!!!
En fin...bueno...yo me conecto con frecuencia...asi que espero saber de ti...me gustaria conocerte...

un fuerte abrazo,

Antoñito, el mono

Rojalford dijo...

Hoy, de nuevo he estado toda la tarde mirando su foto. Los recuerdos me han vuelto a sacar las lágrimas.

Esa foto fue en su octavo cumpleaños, estaba como loco su hermana le acababa de traer la consola que tanto deseaba. La sonrisa de su cara era tan amplia que casi no se le reconocía
Estaba feliz.

No le pude hacer fotos de su noveno cumpleaños.

El destino cambio sus cartas, su 21 de ganador, su sonrisa de 21 se convirtió en un 22 desahuciado, su muerte.

Ahora maldigo ese día... maldigo el día en el que esa consola hizo que el reloj de su tiempo cambiase el sentido de giro...
Por esa maldita consola, el conoció la parte mas oscura de lo humano.

No quiero ni pensar lo que pudo sufrir el tiempo que duró, ni pensar los sentimientos que pudo experimentar...
No quiero pensarlo.

Era solo un niño de 8 años.
Un niño que como tal no debería saber que existen ese tipo de sensaciones. Un niño que conoció la atrocidad, el engaño, el terror, el dolor...
Un niño que no debería haber acabado su vida así.

Han pasado 15 años, ahora el tendría 23, si viviese. Estarían todas las fotos de cumpleaños.

No puedo parar de pensar en el privilegio de rehacer su vida que tiene. No puedo parar de pensar que mi hijo perdió el privilegio de estar vivo. No puedo parar de pensar porque le dejé entablar amistad con Él.

Se que mañana sale, se que le han dado la libertad.
Tras 15 años, su reloj gira en sentido coherente.
Mañana voy a pararlo. Voy parar su reloj como el paro el de mi hijo.

Mañana voy a matar al pedófilo.

Un padre